La mesa presentó ocho comunicaciones centradas en oncología ocular, cirugía vitreorretiniana, traumatología y biomarcadores. Se mostraron resultados de 20 años de braquiterapia para melanoma uveal con alta eficacia pero significativa morbilidad visual; datos multicéntricos sobre inflamación asociada al aceite de silicona, donde la emulsificación y las citoquinas explican pérdida visual; factores pronósticos en traumatismos oculares abiertos, destacando la edad, rotura y agudeza inicial como predictores clave; comparación entre cirugía escleral convencional y asistida por candelabro, equivalentes en éxito pero con mejor visualización en la técnica moderna; uso de PRGF en agujeros maculares de mal pronóstico, con alta tasa de cierre pero poca mejora visual; utilidad de la reflectividad del elipsoide como biomarcador objetivo de recuperación tras desprendimiento de retina; resultados del implante secundario ACREOS con Goretex, eficaz pero con riesgo de exposición del hilo; y finalmente, un metaanálisis que establece que los abordajes menos invasivos para la hemorragia submacular —especialmente el anti-VEGF— ofrecen mejores resultados que las técnicas quirúrgicas agresivas.