La mesa repasó innovaciones clave en retina: la inteligencia artificial ya permite diagnóstico automatizado, cuantificación de biomarcadores y predicción de progresión. Nuevas terapias como TKIs y terapia génica prometen reducir drásticamente la carga de inyecciones o incluso sustituirlas. La evidencia moderna cuestiona la obligatoriedad del posicionamiento prono tras cirugía. Se destacó el impacto real de la disfunción vítrea en la calidad de vida y la necesidad de seleccionar adecuadamente candidatos a cirugía. También se revisaron límites y futuro de las prótesis retinianas, el lugar de los anti-VEGF en ROP, la fotobiomodulación como terapia complementaria, nuevas entidades clínicas en retina y la creciente toxicidad retiniana de fármacos oncológicos, que exige vigilancia experta.