En este artículo 5 apartados
- Endoftalmitis asociada a inyecciones intravítreas: tasas, cultivos y agudeza visual
- Forma del globo ocular en la miopía patológica y pronóstico a largo plazo
- Intervenciones farmacológicas para la prevención y el tratamiento de la vitreorretinopatía proliferativa
- Conclusión: tres ideas para la consulta
- Preguntas frecuentes
En pocas palabras
- La endoftalmitis tras inyección intravítrea fue del 0,007% (10 casos en más de 138.000 inyecciones), sin diferencias entre fármacos.
- En la miopía magna, los ojos deformados tuvieron casi cuatro veces más riesgo de progresión de maculopatía y trece veces más de defectos de campo visual a 15 años.
- La distorsión nasal y la forma cónica del globo fueron los fenotipos de mayor riesgo, más allá de la longitud axial.
- Un metanálisis de 69 estudios no respalda ningún fármaco adyuvante rutinario para la vitreorretinopatía proliferativa: la cirugía sigue siendo la referencia.
Bienvenidos a un nuevo episodio de Tendencias en Retina, el podcast de la Fundación RetinaPlus en el que se analizan los artículos científicos más recientes que están cambiando la práctica clínica.
En esta ocasión, tres artículos responden a tres preguntas habituales en consulta:
- ¿Cuál es hoy el riesgo real de endoftalmitis tras una inyección intravítrea?
- ¿Por qué dos ojos con la misma longitud axial pueden tener pronósticos radicalmente distintos a 15 años en la miopía magna?
- ¿Qué fármacos han demostrado, o no, prevenir o tratar la vitreorretinopatía proliferativa?
Endoftalmitis asociada a inyecciones intravítreas: tasas, cultivos y agudeza visual
El primer artículo, publicado en Retina, analiza una complicación infrecuente pero potencialmente devastadora. El objetivo era determinar si su incidencia está cambiando con el aumento del número de inyecciones y la incorporación de nuevos fármacos y jeringas precargadas.
Diseño y protocolo
Se trata de una serie de casos retrospectiva y consecutiva que incluyó a todos los pacientes que recibieron inyecciones intravítreas en el Bascom Palmer Eye Institute de Miami entre 2021 y 2025. En total se analizaron más de 138.000 inyecciones.
Se consideró endoftalmitis la infección diagnosticada clínicamente en las cuatro semanas siguientes a la inyección, con muestra de vítreo enviada a cultivo y antibióticos intravítreos administrados. Se excluyeron la inflamación no infecciosa y los casos tras corticoides intravítreos.
El protocolo incluía povidona yodada al 5% en superficie ocular, párpados y pestañas, sin antibiótico tópico posterior. El uso de guantes, mascarilla y blefarostato quedaba a criterio del especialista.
Una incidencia muy baja y estable
La incidencia acumulada de endoftalmitis a cinco años fue del 0,007%: 10 casos sobre más de 138.000 inyecciones, sin diferencias significativas entre los distintos fármacos. El resultado fue consistente año a año:
- 0,011% en 2021.
- 0,012% en 2022 y en 2023.
- 0,003% en 2024.
- Cero casos en todo 2025.
Estas cifras no difirieron de las tasas históricas de la misma institución: 0,013% entre 2005 y 2017 y 0,014% entre 2018 y 2020. Pese a la llegada de fármacos nuevos, el riesgo sigue siendo el mismo de siempre y sigue siendo muy bajo.
Nuevos fármacos y jeringas precargadas
Con los inhibidores del complemento aprobados por la FDA, que todavía no se usan en España, se administraron en 2024 y 2025 casi 3.000 inyecciones de pegcetacoplán y más de 1.000 de avacincaptad pegol, sin un solo caso de endoftalmitis.
Tras la introducción de las jeringas precargadas de ranibizumab, aflibercept o faricimab tampoco se detectaron diferencias. Sin embargo, hay que interpretarlo con cautela: incluso con una muestra tan grande, el número de eventos fue tan bajo que, aunque un fármaco tuviera la mitad de riesgo que otro, el estudio no lo habría podido demostrar.
Microbiología y presentación clínica
Cinco de los diez cultivos fueron negativos. Los cinco positivos identificaron distintos microorganismos grampositivos: estreptococo, Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis y dos gérmenes poco frecuentes, Granulicatella adiacens y Abiotrophia defectiva.
Todos los casos recibieron vancomicina y ceftazidima intravítreas tras la toma de muestra, y cuatro de diez acabaron sometidos a vitrectomía pars plana.
Siete de los diez ojos presentaban hipopión y cinco, fibrina, sin diferencias claras en la agudeza visual final según estos factores, aunque el escaso número de casos limita esta comparación.
Resultados visuales
Como suele ocurrir en la endoftalmitis, el resultado visual fue muy variable. La agudeza visual media equivalió aproximadamente a 20/500, con un rango desde 20/20 hasta la ausencia de percepción de luz. De los nueve ojos con seguimiento final, cuatro terminaron con una visión de 20/400 o peor.
Fortalezas y limitaciones
La principal fortaleza es el análisis consecutivo de un gran volumen de inyecciones con un protocolo relativamente estandarizado y una comparación histórica dentro de la misma institución. Entre las limitaciones destacan el diseño retrospectivo, el carácter unicéntrico, la ausencia de un protocolo para el manejo clínico de la endoftalmitis una vez diagnosticada y los muy pocos eventos para sacar conclusiones firmes entre fármacos.
El riesgo de endoftalmitis tras inyecciones intravítreas sigue siendo muy bajo, no ha cambiado con los nuevos tratamientos y no depende del fármaco elegido. La povidona yodada sigue siendo la medida preventiva más eficaz, mientras que el antibiótico tópico postinyección sigue sin beneficio demostrado.
Forma del globo ocular en la miopía patológica y pronóstico a largo plazo
El segundo artículo, publicado en JAMA Ophthalmology, analiza si la geometría tridimensional del globo ocular aporta información pronóstica más allá de las medidas biométricas convencionales en ojos con miopía magna. En la práctica, es frecuente ver dos pacientes con la misma longitud axial en los que uno progresa mucho más que el otro: la longitud axial por sí sola no explica el cambio en el globo.
Diseño del estudio
Un equipo de China siguió de forma prospectiva a una submuestra de una cohorte de miopía magna con una edad media de 32,3 años. Se analizaron 190 ojos de 95 participantes con resonancia magnética 3D al inicio y revisiones cada dos años durante 15 años. Completaron el seguimiento 78 participantes.
Según la resonancia, los ojos se clasificaron en seis formas:
- No deformadas: esferoidal y elipsoidal.
- Deformadas: cónica, distorsión nasal, distorsión temporal y forma de barril.
Los análisis se ajustaron por edad, sexo y longitud axial basal, teniendo en cuenta la correlación entre ambos ojos.
Elongación axial y coroides
Los ojos deformados se alargaron de forma significativamente más rápida que los no deformados, con 0,082 mm al año. Entre los subtipos, la distorsión nasal fue la más rápida, con 0,095 mm al año frente a 0,045 en los esferoidales, y con casi seis veces más riesgo de elongación rápida.
La coroides también se vio afectada: en conjunto, los ojos deformados tuvieron siete veces más riesgo de adelgazamiento coroideo macular.
Maculopatía miópica y campo visual
El pronóstico no dependió únicamente de cuánto se alargaba el ojo. La progresión de la maculopatía miópica fue mucho más frecuente en los ojos deformados, con casi cuatro veces más riesgo que en los no deformados. Por subtipos, el riesgo fue aún mayor en los ojos cónicos (más de cinco veces) y en la distorsión nasal (casi cinco veces).
En los resultados funcionales, los ojos deformados tuvieron trece veces más riesgo de defectos de campo visual. La distorsión nasal llegó a mostrar quince veces más riesgo y los ojos cónicos, doce veces más.
Hay, no obstante, un matiz importante: en los análisis de sensibilidad con ajustes adicionales, las asociaciones entre la distorsión nasal y los defectos de campo visual, y entre los ojos cónicos y el adelgazamiento coroideo, perdieron fuerza. Estos resultados deben interpretarse como asociaciones pronósticas, no como relaciones causales.
Fortalezas y limitaciones
Se trata del seguimiento prospectivo más largo publicado en miopía magna, 15 años, con evaluación estructural y funcional multidimensional. Como limitaciones, es un estudio unicéntrico, con algunos subtipos representados por muy pocos ojos, intervalos de confianza amplios, posible efecto de factores de confusión residuales y una clasificación basada únicamente en la resonancia basal, por lo que se desconoce si hay cambios de fenotipo con el tiempo.
La forma tridimensional del globo aportó información pronóstica más allá de la longitud axial, pero su aplicación clínica requiere más validación, y el coste y la complejidad técnica de la resonancia magnética 3D todavía la alejan de ser una herramienta de cribado en consulta.
No basta con medir la longitud axial: hay que mirar también la forma del ojo. El fenotipo con distorsión nasal, que suele asociarse a estafiloma peripapilar, fue el de mayor riesgo. Si se identifica en consulta, estos pacientes requieren vigilancia más estrecha del grosor coroideo y del campo visual, aunque la visión central se conserve bien.
Intervenciones farmacológicas para la prevención y el tratamiento de la vitreorretinopatía proliferativa
El último artículo es una revisión sistemática y metanálisis publicada en Ophthalmology Retina. La vitreorretinopatía proliferativa (PVR) afecta aproximadamente al 5-10% de los desprendimientos de retina regmatógenos y sigue siendo la principal causa de fracaso anatómico tras la cirugía.
La pregunta es directa: ¿algún fármaco adyuvante ha demostrado ser eficaz para prevenir su aparición o mejorar los resultados una vez establecida?
Metodología
Los autores revisaron cuatro bases de datos hasta junio de 2026 e incluyeron 69 estudios, 21 de ellos ensayos aleatorizados; 31 entraron en el metanálisis cuantitativo. Se estudiaron más de 12 clases farmacológicas.
Un resultado global negativo
- Prevención: el 5-fluorouracilo con heparina de bajo peso molecular no redujo la incidencia ni la recurrencia.
- PVR establecida: el metotrexato no mejoró la tasa de reaplicación final, los corticoides no aportaron mejoría y los antiangiogénicos no redujeron la tasa de redesprendimiento relacionado con la proliferación.
- Todos los fármacos agrupados: tampoco hubo diferencias en incidencia ni en la tasa de reaplicación final.
El único dato positivo fue una reducción del redesprendimiento concentrada casi por completo en el subgrupo del metotrexato. Los propios autores insisten en que es exploratorio: estudios pequeños y de baja calidad que generan hipótesis, pero no cambian la práctica.
Seguridad y agudeza visual
El metotrexato intravítreo se asoció a epiteliopatía corneal dependiente de la dosis, más frecuente con 400 µg que con 200 µg. Con bevacizumab administrado en aceite de silicona se describió proliferación fibrosa subretiniana extensa.
La agudeza visual no pudo agruparse por la diversidad de escalas y momentos de evaluación empleados en los estudios.
Fortalezas y limitaciones
El estudio destaca por su búsqueda exhaustiva, la selección y extracción por duplicado, los análisis preespecificados por fármaco e indicación y la evaluación formal y sistemática de la certeza de la evidencia.
Como limitaciones, incluye pocos estudios por fármaco, muestras pequeñas, diseños no aleatorizados con importante confusión y definiciones y seguimientos dispares, con una certeza de la evidencia baja o muy baja en la mayoría de los desenlaces. Además, en la mayoría de los análisis participaron menos de 10 estudios, lo que impidió evaluar formalmente el sesgo de publicación.
La evidencia actual, de certeza baja o muy baja, no respalda ningún tratamiento farmacológico adyuvante rutinario para prevenir o tratar la PVR. La cirugía, con la liberación completa y oportuna de la tracción vitreorretiniana, sigue siendo la herramienta principal, y estos fármacos siguen en fase de investigación.
Conclusión: tres ideas para la consulta
- El riesgo de endoftalmitis tras inyección intravítrea sigue siendo muy bajo (0,007% en más de 138.000 inyecciones), sin diferencias entre los fármacos actuales, y la povidona yodada continúa siendo la medida preventiva con mayor evidencia.
- En la miopía magna, la forma tridimensional del globo ocular, y no solo la longitud axial, predice el pronóstico. Los ojos con distorsión nasal o forma cónica son los de mayor riesgo y probablemente merecen vigilancia estrecha.
- La evidencia disponible todavía no respalda el uso rutinario de tratamientos farmacológicos adyuvantes para prevenir o tratar la vitreorretinopatía proliferativa. La cirugía sigue siendo, por ahora, el tratamiento de referencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el riesgo actual de endoftalmitis tras una inyección intravítrea?
En la serie del Bascom Palmer, con más de 138.000 inyecciones entre 2021 y 2025, la incidencia acumulada fue del 0,007% (10 casos), sin diferencias significativas entre fármacos. La cifra no difirió de las tasas históricas de la institución.
¿Aumentan el riesgo de endoftalmitis los inhibidores del complemento o las jeringas precargadas?
No se registró ningún caso con casi 3.000 inyecciones de pegcetacoplán y más de 1.000 de avacincaptad pegol, ni se detectaron diferencias con las jeringas precargadas. Aun así, con tan pocos eventos el estudio no habría podido demostrar diferencias de riesgo entre fármacos.
¿Qué formas del globo ocular se asocian a peor pronóstico en la miopía magna?
Los fenotipos con distorsión nasal y forma cónica fueron los de mayor riesgo de progresión de la maculopatía miópica y de defectos de campo visual a 15 años. La distorsión nasal suele asociarse a estafiloma peripapilar y justifica vigilar más de cerca el grosor coroideo y el campo visual.
¿Hay algún fármaco eficaz para prevenir o tratar la vitreorretinopatía proliferativa?
Según este metanálisis de 69 estudios, ninguno ha demostrado eficacia con evidencia suficiente: ni el 5-fluorouracilo con heparina de bajo peso molecular, ni el metotrexato, ni los corticoides ni los antiangiogénicos. La señal favorable del metotrexato sobre el redesprendimiento es exploratoria y la cirugía sigue siendo la herramienta principal.
Para conocer todos los matices de estos tres estudios, te invitamos a escuchar el episodio completo de Tendencias en Retina en el reproductor de esta misma página.


