Pérdida visual inducida por fillers faciales: nuevas guías de consenso del Reino Unido
El crecimiento global de los procedimientos estéticos faciales ha traído consigo un aumento progresivo de las complicaciones asociadas a los fillers o rellenos dérmicos. Entre ellas, una de las más graves y preocupantes es la pérdida visual inducida por fillers, una complicación poco frecuente, pero potencialmente catastrófica.
En este nuevo episodio del podcast de la Sociedad Española de Retina y Vítreo se analiza un artículo publicado recientemente en la revista Eye, donde se presentan las nuevas guías de consenso del Reino Unido para el manejo urgente de esta entidad.
Una complicación cada vez más relevante
Según el artículo, el aumento de procedimientos estéticos faciales ha provocado también un incremento en los casos documentados de compromiso visual asociado a fillers.
Los autores aportan cifras concretas:
- En 2015 se identificaron 98 casos publicados
- En 2018 la cifra aumentó a 146
- Y hasta marzo de 2023 ya se habían documentado 511 casos
El trabajo plantea que probablemente estos números continúen creciendo debido al incremento de procedimientos estéticos y determinadas limitaciones regulatorias.
¿Cómo puede un filler producir pérdida visual?
El mecanismo principal descrito en el artículo es la inyección accidental del filler dentro de un vaso arterial.
Habitualmente:
- El material inyectado corresponde a ácido hialurónico
- El filler puede desplazarse retrógradamente
- Finalmente ocluir arterias relacionadas con la circulación oftálmica
El paper incluye además esquemas anatómicos que muestran las conexiones vasculares entre las zonas habituales de inyección facial y el sistema arterial ocular.
Esto explica cómo un procedimiento aparentemente localizado puede terminar provocando una embolización ocular severa.
Presentación clínica
La clínica depende de la arteria afectada. Los autores describen seis subtipos distintos de oclusión arterial.
La pérdida visual puede ser:
- Unilateral o bilateral
- Parcial o completa
Y la mayoría de los casos aparecen durante los primeros 10 minutos tras la inyección del filler.
El artículo recalca que debe considerarse una emergencia oftalmológica comparable a una oclusión de la arteria central de la retina.
Manifestaciones oftalmológicas y neurológicas
Los datos del estudio muestran una afectación clínica severa:
- El 62,7% de los pacientes presentaban ausencia total de percepción luminosa inicial
- El 56,2% desarrollaban ptosis
- El 44,1% presentaban oftalmoplejía
- También puede aparecer necrosis cutánea periocular
Además, aproximadamente un 20% de los pacientes desarrollaban síntomas neurológicos tipo ictus, indicando compromiso del sistema nervioso central.
Por tanto, no se trata únicamente de una complicación ocular, sino potencialmente cerebrovascular.
Pronóstico visual
El artículo señala que el pronóstico es muy variable, aunque existe un factor clave: la gravedad de la pérdida visual inicial.
Cuanto peor es la visión al diagnóstico:
- Peor suele ser la recuperación funcional posterior
Tratamientos analizados en el estudio
Hialuronidasa
El tratamiento más utilizado fue la inyección subcutánea de hialuronidasa en la zona donde se administró el filler, utilizada aproximadamente en el 70% de los casos.
También se describen otras vías:
- Retrobulbar
- Peribulbar
- Supraorbitaria
- Supratroclear
- Subtenoniana
Sin embargo, la evidencia disponible continúa siendo limitada.
Esteroides sistémicos
Se utilizaron en aproximadamente el 57% de los casos documentados.
Trombólisis intraarterial
La trombólisis intraarterial se utilizó en el 56% de los casos analizados.
Los autores destacan un aspecto importante:
- Aunque frecuentemente se lograba recanalización anatómica
- Solo el 34% mostraban mejoría visual
Además:
- Es un procedimiento invasivo
- Requiere radiología intervencionista
- Precisa recursos altamente especializados
Las nuevas guías de consenso del Reino Unido
Uno de los principales objetivos del trabajo fue establecer un protocolo multidisciplinar de actuación.
Para ello participaron:
- Médicos estéticos
- Oftalmólogos
- Especialistas en retina
- Cirujanos oculoplásticos
- Enfermería especializada
- Farmacéuticos
Las recomendaciones finales fueron aprobadas cuando existía más de un 75% de acuerdo entre los participantes.
Recomendaciones principales
Ante sospecha de pérdida visual inducida por fillers, el artículo recomienda:
- Traslado inmediato a urgencias
- Contacto precoz con el oftalmólogo de guardia
- Priorizar rapidez y coordinación asistencial
Además, ninguna medida inicial debe retrasar la derivación hospitalaria.
Medidas iniciales propuestas
Según el consenso:
- Masaje ocular
- Colirio de timolol
- Aspirina 300 mg si no existe contraindicación
- Respiración en bolsa de papel
- Administración periocular de hialuronidasa en casos sospechosos
Los autores reconocen que la evidencia sigue siendo limitada, aunque consideran que estas medidas son razonablemente seguras y potencialmente útiles.
Un problema que requiere reconocimiento inmediato
Una de las principales conclusiones del artículo es la necesidad de:
- Reconocer rápidamente la complicación
- Actuar de forma organizada
- Coordinar la atención multidisciplinar
Aunque todavía faltan estudios robustos y tratamientos claramente eficaces, el tiempo de actuación continúa siendo un elemento crítico en el pronóstico visual.


