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La importancia de mejorar el flujo de pacientes

Mejorar el flujo del paciente es clave para maximizar el rendimiento y la satisfacción del paciente. El tiempo de visita del paciente incluye las tareas de atención médica y el tiempo de espera. Si bien el tiempo de espera es comúnmente aceptado como una medida de satisfacción del paciente, los proveedores de atención médica aún no han reconocido el tiempo de espera prolongado como un defecto en la atención que puede evaluarse formalmente a través de técnicas de fabricación tradicionales, como el Lean & Six Sigma.  Derivado del sistema de producción de Toyota, Lean enfatiza el proceso de racionalización al eliminar tiempos perdidos tales como transporte, inventario, movimiento, espera, procesamiento excesivo y producción excesiva. Desde el punto de vista de la organización, Lean puede aplicarse a la atención médica porque procesa a un paciente a través de una visita al consultorio representa la creación de unidades de valor relativo a través de varios pasos, incluidos el registro, la admisión, el tratamiento y el check-out.

La mejora básica del proceso en la clínica de retina implica varias acciones. En primer lugar, las vías de flujo del paciente se identifican y evalúan para determinar si se ejecutan en serie, en paralelo o en combinación con algunos pasos de proceso comunes; estos pasos comunes tienen un mayor riesgo de formación de cuellos de botella. Por ejemplo, si los pacientes nuevos, las revisiones y a los que acuden para control de terapia intravítrea convergen en la OCT, entonces la posibilidad de formación de cuello de botella en la OCT es alta. Utilizando un enfoque Lean, se evalúan las vías para eliminar posibles recursos desperdiciados, como personal innecesario o excesivo, movimientos de pacientes o pasos redundantes. Es importante cuantificar los tiempos de espera para tener claro el alcance del problema. Los tiempos de flujo del paciente se analizan para identificar objetivamente las tareas y las vías de atención que consumen los mayores tiempos. Estas tareas y vías se priorizan para posibles mejoras operativas. Las mejoras operacionales pueden incluir la reconfiguración de la oficina para eliminar el movimiento innecesario del personal o del paciente, o salas de exámenes adicionales o personal para aumentar la capacidad en los cuellos de botella. La optimización de la citación en cuanto a la utilización de la sala, el personal o las características del paciente también pueden mejorar el flujo del paciente. Por ejemplo, la vía del paciente de inyección intravítrea utilizaría su propia sala de espera, personal, salas de examen y equipo de diagnóstico; estas mejoras disminuirían la variación y limitarían la formación de cuellos de botella.