SERV – Sociedad Española de Retina y Vítreo

Oclusiones venosas de la retina

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Dr. Maximino Abraldes López-Veiga
Especialista en Retina · Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela
Instituto Miranza Gómez-Ulla · Profesor de Oftalmología, Universidad de Santiago de Compostela

Introducción

Las oclusiones venosas de la retina (OVR) constituyen una de las patologías vasculares retinianas más relevantes en la práctica clínica. Se trata de la segunda causa más frecuente de enfermedad vascular retiniana, solo por detrás de la retinopatía diabética, con una prevalencia global estimada en torno al 0,52 % de la población.

Afectan por igual a hombres y mujeres y se presentan con mayor frecuencia en pacientes mayores de 65 años. En este contexto, el manejo de la OVR requiere una visión integral del paciente, que combine el control sistémico de los factores de riesgo con un abordaje retiniano individualizado basado en biomarcadores de imagen.

Factores de riesgo y evaluación sistémica

La oclusión venosa retiniana es, en muchos casos, la manifestación ocular de una patología sistémica subyacente no controlada. Entre los principales factores de riesgo destacan:

  • Hipertensión arterial (especialmente en mayores de 65 años)

  • Edad avanzada

  • Glaucoma de ángulo cerrado

  • Hiperlipidemia (más relevante en pacientes menores de 50 años)

  • Alteraciones hematológicas como hiperviscosidad sanguínea y trombofilias

  • Hiperhomocisteinemia y elevación del factor VIII

  • Diabetes mellitus

  • Tabaquismo

  • Antecedentes de infarto agudo de miocardio

  • Uso de anticonceptivos orales

Por este motivo, la evaluación sistémica del paciente debe incluir la medición de la presión arterial, una analítica sanguínea completa y, en muchos casos, la interconsulta con Medicina Interna, con el objetivo de realizar un manejo integral y reducir el riesgo de recurrencias o eventos sistémicos asociados.

Presentación clínica y tipos de oclusiones venosas

Desde el punto de vista clínico, la OVR suele presentarse como una disminución brusca, indolora y unilateral de la agudeza visual. En los casos isquémicos de oclusión de vena central de la retina puede observarse un defecto pupilar aferente relativo.

Las oclusiones venosas se clasifican en varios tipos:

Oclusión de vena central de la retina (OVCR)

  • Localizada a nivel del nervio óptico

  • Prevalencia aproximada del 0,08 %

  • Puede presentarse en forma isquémica o no isquémica

Oclusión de rama venosa retiniana (ORVR)

  • La forma más frecuente (prevalencia del 0,44 %)

  • Puede ser:

    • Mayor o principal, cuando afecta a ramas de primer orden con compromiso macular

    • Macular, limitada a la región macular

    • Periférica o secundaria, afectando ramas de segundo orden sin compromiso macular, generalmente asintomática

Oclusión de vena retiniana hemicentral

  • Representa aproximadamente el 20 % de los casos

  • Se produce cuando los troncos superior e inferior de la vena central entran separados en la papila

  • Su evolución clínica y tratamiento se asemejan más a la OVCR

Herramientas diagnósticas

El diagnóstico de la OVR es fundamentalmente fundoscópico, pero se apoya en pruebas complementarias clave:

  • Tomografía de coherencia óptica (OCT): prueba estándar actual para el diagnóstico y seguimiento del edema macular

  • Angiografía fluoresceínica: tradicionalmente utilizada para valorar áreas de isquemia y no perfusión, aunque requiere contraste

  • OCT-Angiografía (OCT-A): técnica no invasiva que permite evaluar de forma independiente los plexos vasculares superficial y profundo, y que progresivamente está sustituyendo a la angiografía fluoresceínica, aunque todavía presenta limitaciones en el estudio de campo amplio

Medicina de precisión y biomarcadores de imagen

El tratamiento de las oclusiones venosas de la retina está evolucionando hacia un enfoque de medicina de precisión, en el que los biomarcadores de imagen desempeñan un papel fundamental tanto en la toma de decisiones terapéuticas como en el pronóstico visual.

Entre los biomarcadores más relevantes se encuentran:

  • Grosor central retiniano > 570 μm

    • Indica inflamación

    • Predice buena respuesta a corticoides

    • Se asocia a menor respuesta a anti-VEGF

  • Puntos hiperreflectivos

    • Representan macrófagos y microglía activados

    • Indican inflamación

    • Asociados a mejor respuesta a corticoides

    • Cuando se localizan en retina externa, se asocian a peor pronóstico visual

  • Desprendimiento neurosensorial de retina (DNS)

    • Marcador inflamatorio

    • Predice mejor respuesta a corticoides

    • Asociado a mayor tasa de recurrencia del edema macular

  • Desorganización de las capas internas de la retina (DRIL)

    • Refleja isquemia

    • Se correlaciona con peor pronóstico visual

  • Agrandamiento de la zona avascular foveal (ZAF)

    • Indica componente isquémico

    • Limita la recuperación visual

Estrategias terapéuticas actuales

El tratamiento de la OVR se centra en dos objetivos principales:

  1. Control del edema macular

  2. Manejo de las complicaciones isquémicas y neovasculares

Tratamiento del edema macular

El abordaje estándar incluye:

  • Fármacos anti-VEGF intravítreos:

    • Ranibizumab

    • Aflibercept 2 mg

    • Faricimab

  • Corticoides intravítreos:

    • Implante de dexametasona de liberación sostenida

La elección del tratamiento debe basarse en el fenotipo del edema:

  • Fenotipo vasogénico: mejor respuesta a anti-VEGF

  • Fenotipo inflamatorio: respuesta más favorable a corticoides

Manejo de la neovascularización

  • En ORVR: fotocoagulación sectorial

  • En OVCR isquémica: panretinofotocoagulación cuando aparecen neovasos en iris o ángulo camerular

  • En casos seleccionados, se pueden asociar anti-VEGF como tratamiento coadyuvante

Mensajes clave

  • Las oclusiones venosas de la retina cuentan hoy con un amplio arsenal terapéutico

  • El control de los factores de riesgo sistémicos es fundamental

  • La OCT es la prueba estándar para diagnóstico y seguimiento

  • El edema macular se trata con anti-VEGF y/o corticoides intravítreos

  • La neovascularización requiere tratamiento láser específico según el tipo de oclusión

  • Los biomarcadores de imagen permiten una aproximación personalizada, clave para la medicina de precisión